No hay duda: la mejor manera de que el cliente que entre en nuestra farmacia se fije en nuestros productos es exponiéndolos de manera visible, accesible y atractiva. Y es que, aunque la mayoría de clientes que crucen nuestra puerta lo hagan con un fin concreto (por ejemplo adquirir un medicamento), son muchos más los productos que hay en nuestra farmacia y con los que tenemos la oportunidad de cautivarles, ¿verdad?

Dermocosmética, dietética, nutrición, ortopedia, infantil… Quizás encuentren en nuestro surtido algo de su interés y decidan aprovechar su visita para cargar un poco más su cesta. ¿Vamos a desaprovechar nosotros, entonces, la posibilidad de que esto ocurra? ¡Claro que no! Al contrario, mostremos todo lo que tenemos y hagámoslo de la mejor forma. Dentro del mobiliario de farmacia, una de las piezas en las que tendremos que fijar la atención serán las estanterías de farmacia.

“No hay duda: la mejor manera de que el cliente que entre en nuestra farmacia se fije en nuestros productos es exponiéndolos de manera visible, accesible y atractiva.”

Estanterías de farmacia

Góndolas, cajoneras, expositores… Cada elemento tiene su importancia dentro de la farmacia. Pero precisamente para enseñar todo lo que tenemos, son las estanterías las que tienen mayor protagonismo. ¿La razón de ello? Son muchas:

· Es un elemento sin el cual no se concibe el diseño de la farmacia, como no ocurriría, por ejemplo, con las góndolas que, por cuestiones de espacio, podrían sacarse del proyecto.

· Nos permiten aprovechar y jugar con el espacio como ningún otro mobiliario de farmacia pudiendo, por ejemplo, ocupar el largo y ancho de paredes, la zona posterior del mostrador o la superior de los puntos de atención.

· También son los muebles de farmacia con mayor capacidad de exposición y que más productos albergarán.

Claves para exponer el producto en la farmacia

Esto último, que sean las zonas más amplias de exposición de productos, junto con el hecho de que serán muebles muy visibles en el espacio, hace que tengamos que tener en cuenta algunas claves:

· Serán muebles donde deberá primar el orden y la organización. Maneras de distribuir los productos hay mil. Sin embargo, sí deberán respetar un orden coherente que ayude al cliente a echar un vistazo por todos ellos y localizar lo que sea de su interés.

· Deberemos controlar que las estanterías de farmacia estén siempre abastecidas. De la misma forma que el desorden desmejora la imagen de la farmacia, lo hace una estantería medio vacía.

· Para mejorar la experiencia de compra del cliente, identificar la categoría o, por ejemplo, la marca en su estantería correspondiente conseguirá que éste encuentre más rápido lo que necesita.

· Utilizar cartelería en las estanterías de farmacia para aportar información sobre el producto al que refieren o, por ejemplo, dar un consejo sobre su uso nos servirá para crear aire y espacio en ellas a la vez que aportamos un valor añadido al cliente.

· A través del mismo diseño de las estanterías podemos conseguir que el produzco luzca mejor. ¿Y si incluyes iluminación dentro de la misma estantería?, ¿y si combinas diferentes materiales para destacar unas zonas sobre otras? Son muchas las opciones que hoy nos ofrece el mercado pero, sin duda, optar por un diseño a medida de nuestros gustos y de las necesidades de la farmacia será la mejor.